El clima continental húmedo con pocas variaciones térmicas ha caracterizado al territorio piacentino (Piacenza) desde hace siglos. En esta región, Emilia Romagna, es donde se crían estos cerdos que prefieren zonas boscosas, ricas en agua y con poco sal directo de donde procede la coppa. El músculo cervical del cerdo, que se corta a la altura de la cuarta costilla, y con un peso no inferior a los 2 ½ Kg. viene trabajado, salado y aromatizado con pimienta y numerosas especias (clavo, semillas de laurel, canela…). Tras una semana, la coppa se envuelve en el diafragma parietal del cerdo, se ata fuertemente y se cura. Hacen falta al menos 6 meses, en localidades no superiores a 900m. de altitud a una temperatura entre los 10/14º C y una humedad entre 70 y 80%, para que sea apto para el consumo y su peso no inferior a 1 ½ Kg. Su aspecto exterior es cilíndrico, ligeramente más fino en los extremos. Cuando se corta se percibe su consistencia compacta, dura y homogénea, su color rojo con vetas blancas rosadas y un olor dulce. Su sabor dulce característico se vuelve más delicado cuanto más larga sea su curación. Se conserva en lugar fresco y seco.

Sus lonchas finas son un entremés exquisito. Culmina bien con verduras crudas, con las cocidas o a la parrilla y con quesos cremosos. Algunos platos: pappardelle con nueves, coppa y espárragos; rollitos de calabacines macerados con coppa; habas frescas con coppa.