La pasta: la reina

Volvemos, después de las vacaciones, con las ganas de fascinaros, indiscretamente, con nuestras recetas; y sobre todo, con las de la “reinona”, la pasta, la irresistible.

Ana de Austria, mujer de Luis XIII de Francia y madre de Luis XIV, para tener atado a sí al Cardenal Mazzarino, comedor de macarrones, quiso en la corte francesa cocineros italianos, expertos en pasta que crearon un complicado plato de pasta, dedicado a ella, a base de macarrones, pollo, trufa e hígado.

Caterina II de Rusia estaba de mejor humor cuando su cocinero italiano Francesco Leonardi le preparaba uno de sus cuarenta platos preferidos de pasta.

Cristina, reina de Suecia, se empachaba de pasta porque la consideraba un alimento viril.

La Marquesa de Maintenon, favorita y después esposa de Luis XIV segura de los poderes afrodisíacos del ajo, agasajaba al rey, con macarrones rellenos de éste dando lugar a clásica receta “Maccheroni alla Maintenon”.

Caterina y Maria de Medici importaron a la corte de Francia la pasta y cocineros italianos que dieron nombre a la receta” pasticcio alla Medici” a base de macarrones, yemas de huevo, trufa y salsa de setas.

La reina Victoria de Inglaterra, gran comedora de pasta, a la que los médicos la aconsejaron una dieta alimenticia, para que sus comidas no fueran aburridas los cocineros inventaron la menestra Reggina Vittoria: sopa de verduras, con caldo de pollo, trocitos de carne de pollo y “pastina” (pasta pequeña para sopas y menestras)