"CAMPOS EN SEDA"
(PRIMAVERA EN SAN LORENZO)
Cuando el viento empuja los árboles desnudos y arrastra el recuerdo de las hojas añoro y anticipo la explosión de la primavera.
Cuando la hierba llega hasta la cintura y la avena loca te mira desde arriba, las flores se reúnen y deciden turnarse cada dos semanas.
Senderos, laderas y bosques se llenan de escobas, jaras, iris y peonías, dientes de león y extrañas florecillas azules y rosas relevan a los narcisos en los callados.
Aunque el juego se repite todos los años, nunca vuelve igual, siempre hay un color que brilla diferente al sol.


