IL NOCINO, LIQUORE DI NOCI (LICOR DE NUECES) RECETA

Este licor se obtiene con la infusión de cáscaras de nueces verdes y otras sustancias vegetales, siguiendo las antiguas costumbres, según la receta del 1790. Es tradición que el 24 de junio, día de S. Juan ( noche de solsticio), recoger, de una en una, las nueces, aún verdes.

Es tradición que las familias campesinas  de la Pianura Padana lo elaboren con las nueces de los montes del entorno.

Era una debilidad de Vincenzo il Gonzaga que se la trasmite a Rubens cuando pintaba para la corte gonzaghesca de Mantova.

Se bebe solo, después de las comidas para favorecer la digestión.

La nuez es originaria de China, una de las especies vegetales más antiguas, introducida en Italia por los griegos y muy apreciada por los romanos.

Es rica en cobre y zinc. Contiene 50% de grasas, 25% de proteínas y vitaminas.

Se aconseja a quienes padecen anemia, desnutrición, enfermedades nerviosas, carencia de calcio. Es laxante, depuradora del sistema linfático, de la piel y de las vías urinarias. Es anticolesterol y antiesclerótica. Se consumen 4-5 al día y nunca después de las comidas.

RECETA

Se limpian con un paño húmedo, se cortan en cuatro, 20 nueces con la cáscara, aún, verdes. Se maceran en 1l de grapa “Poli” o alcohol de 95 vol. para alimentación durante 50 días, en un lugar caliente. Añadimos, al gusto, 7 clavos de clavel y anís estrellado “Onena” o ralladura de la piel de un limón (no tratado), un trozo (7 gr) de rama de canela, un poco de ralladura de nuez moscada y 2 clavos de clavel. Se agita de vez en cuando. Pasado el tiempo se filtra y se añade 500 gr de azúcar, mezclarla hasta que se disuelva. Se vuelve a filtrar y se embotella. Se conserva y hasta pasados 6 meses no se toma. Es un remedio para malas digestiones, inflamación intestinal, disturbios de hígado (1 cucharilla antes de cada comida) o para tomar sin más como cualquier licor.