Para 4 personas:
300 gr de chocolate negro
1 cucharada de zumo de limón
4 peras
400 gr de azúcar
1 palo de vainilla
100 gr de mandarinas
2 dl de zumo de naranja
50 gr de avellanas peladas
4 bolas ovaladas de helado de caramelo
Fundir al baño maría el chocolate sin que el agua sobrepase los 45ºC. Extender una capa del chocolate fundido, con un espesor de 3 mm, en una bandeja cubierta con papel de horno. Con un corta-pasta cortar 12 discos de unos 7 cm de diámetro y dejarlos enfriar en el frigorífico. Meter en una cazuelita 5 dl de agua, 300 gr de azúcar, el palo de vainilla y el zumo de limón.
Limpiar las peras e inmediatamente meterlas en este jarabe para que no se oscurezcan. Dejarlas hervir unos 10-15 minutos, según su madurez (la cocción se controla metiendo en la pulpa de la pera la punta de un cuchillo). Retirar las peras del fuego y dejarlas en el jarabe.
Cortar las mandarinas en cuatro partes y quitarles las pepitas.
Hervir el zumo de naranja con 100 gr de azúcar. Unir los trozos de mandarina y dejarlos hervir durante 6 minutos, a fuego medio, manteniéndolos enteros.
Tostar las avellanas en el horno a 180ºC. Triturarlas gruesamente. Conservarlas.
En el centro del plato se coloca un disco de chocolate, sobre él, media pera cortada en forma de abanico. Volver a hacer lo mismo y cubrirlo con un disco de chocolate.
Al lado colocar la bola ovalada circundada por gajos de mandarina.
Decorarlo con chocolate, helado y espolvoreado con las avellanas.


