Ratafiá

Este licor se obtiene por la infusión de vino tinto (Montepulciano), alcohol y guindas sin pepita en Abruzzo y con ciruelas negras o con andrinas en Piemonte. Se bebe después de las comidas. Con el chocolate y pastelería va bien. La ratafià Piemontese: ya en el 1600, en el monasterio Stª Mª de la Sala (Biella) se producía, aunque era difundido en toda al área alpina, incluso en el versante francés. Empieza a producirse en las distilerías en 1800.
La ratafià de Abruzzo: tradicionalmente se produce poniendo las amarenas (guindas) cubiertas de azúcar en recipientes de cristal expuestos al sol durante 30 días para favorecer la fermentación. Después se le añade vino tinto dejando macerar y agitándolo periodicamente durante otros 30 dias. Se filtra y se embotella. La ratafià de Ciociaria: hacia el versante Apenino se añade café, canela y vainilla a la infusión.
Gusto dulce y agradable, graduación alcohólica variable según la técnica de producción 7-14% o 20-22% vol. Color rojo +/- intenso con olor a guindas y frutas del bosque, se consume joven para apreciar mejor la frescura de los aromas.
Según “Ricordi sulla maniera di manufacturare vini e liquori” de Alessi Berardinis, el nombre le viene por el uso de la bebida para cerrar tratos, actos notariales legales cuando pronunciaban las palabras latinas Pax rata fiat. Licor de gran fama durante los siglos XVIII-XIX.