Arlecchino (arlequín)

La mayoría de las máscaras, sobre todo las del carnaval, tienen un origen ancestral, en las fiestas propiciatorias de la fertilidad de la tierra, esa fertilidad que emana al mundo de la luz después de haber estado en las oscuridades del subsuelo, lugar donde se coloca el infierno, los espíritus muertos.

Arlequín aparece en los carnavales a mediados del 500 característica de la comedia del Arte, que como las demás tiene un nombre, un ropaje, una edad, un lugar de nacimiento, un dialecto y un aspecto físico.

Arlequín es de Bérgamo bajo, pues del alto es Pantaleón, viste con grandes trapos de forma irregular y de colores variados. Es un siervo jorobado y de carácter astuto, guricio.

En la cara lleva una máscara horrible, un rostro bestial que esconde tanto su origen demoniaco, como la del hombre salvaje.

Ordenico Vitale, XVII, en su obra "Storia Ecclesiastica" donde almas muertas, guiada por un demonio. Dante le pone en el infierno.

En el setecientos esta máscara-personaje se moviliza.

Sus modales se refinan y su vestimenta más correcta conserva su colorido. Este evolucionado aspecto es el que a llegado ha nosotros recuperado y conservado por "Comedia, Arte Italiana"

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