La confitería italiana tiene entre sus productos mas apreciados los “amaretti”, pequeñas galletas crujientes de almendras, con un delicioso sabor agridulce. De aquí el nombre de amaretti, amaro, delicioso sabor agridulce.

Están hechos de pasta de almendra dulce y amarga, con azúcar clara de huevo y pepitas de albaricoque, blandos por dentro y duros por fuera. Puede llevar también miel. Se cree que su origen es árabe, de la cuenca mediterránea, y que desde Sicilia pasó a las cocinas normandas, españolas y francesas. Más tarde los peregrinos y conventos aceleraron su difusión.

Se pueden degustan de muchas formas, aunque tradicionalmente se acompañan con vino y licores dulces