Cantuccine

El origen de los Cantuccini se remonta a la Edad Media en la ciudad de Prato, cerca de Florencia. Allí se prepararon por primera vez estas galletas, utilizando las mejores almendras toscanas, harina, huevos, azúcar y el aromático sabor del anís. Estas galletas crujientes suelen bañarse en el vino o en el café, pero también son exquisitas solas.